miércoles, 5 de diciembre de 2018

Los regalos y el significado que quiero darle a la Navidad - El niño Hiperregalado


    





 Hace un par de semanas, cuando uno sale a caminar y pasa por alguna tienda, las vitrinas están llenas de cosas de Navidad (fiesta que es mi preferida) pero que, sin duda, también puede significar muchos gastos, estrés, malos ratos, y todo lo que el fin de año también acarrea.

     Ver estas lindas decoraciones, ya desde noviembre, nos anticipa todo lo que se viene en diciembre, cierre de año en los colegios, incluida las vacaciones de los niñ@s, cierre de año en los trabajo, balances, compras, amigo secreto, fiestas, regalos y  preparaciones, pero ¿Qué tanto del sentido de estas fiestas es lo que estamos transmitiendo? ¿Nos estamos dando el espacio para vivir lo que la navidad (se supone) debiese generarnos? Y es en esta dos preguntas donde me detengo a pensar respecto a que quiero transmitirle a #BabyMariano con la navidad…

     ¿Quiero llenarlo de regalos? ¿Quiero darle todo lo que le pida al Viejito Pascuero? ¿Quiero que aprenda que es un espacio familiar? ¿Quiero que sepa la importancia de compartir?  Y es que existe una enorme diferencia entre querer alguna de estas cosas versus querer otras.

     Por nuestra parte, como papás queremos que #BabyMariano aprenda lo esencial de la Navidad, el espíritu emotivo de una fiesta familiar, para compartir, regalonearse, dar y recibir amor (más que regalos), y de dar las gracias por lo que tenemos y lo que nos rodea, permitiendo valorar esto por sobretodo lo accesorio que pueda fomentarse en esta fecha ( consumir, recibir todo lo que uno pida, comparar, e incluso competir, por quien hace el mejor regalo, etc).

     En general, en una sociedad que tiende a ser tan competitiva, individualista, y donde muchas veces, equivocadamente, asociamos nuestra felicidad al consumo, le damos una tribuna primordial al qué, cómo y cuánto nos regalan, pero esto, en mi opinión, distorsiona el sentido de la navidad, y es nuestra tarea, como adultos, dar el ejemplo y poder resignificar lo que son estas fechas y estos  espacios.

     Ahora, el tema principal, ¿ Han escuchado hablar del Síndrome del niño hiperregalado? Este término se viene usando hace algunos años, para categorizar, no una enfermedad ni trastorno, sino una situación que se da cuando, por medio de regalos, se trata de compensar el tiempo o los afectos, que no se dan a los hijos. En resumen, cómo no estoy contigo, o cómo no soy tierno o muy preocupado, te hago regalos para subsanar esto.  Nace, muchas veces, de la culpa que tienen los padres o adultos por estas situaciones que se generan por temas laborales, personales, o formas de crianza o diferencias generacionales.

Las principales consecuencias de crear y fomentar niños hiperregalados son
  • Baja tolerancia a la frustración = no se les da el espacio y/o oportunidad para que no consigan todo lo que quiere, o bien, siempre se responde, y con creces, a sus solicitudes materiales (aun cuando esto tenga costos significativos para los padres y no responda a la edad que tiene el niño)
  • Baja capacidad para valorar sus bienes = al tener todo, y que esto no les signifique un esfuerzo, les cuesta dar valor a las cosas que poseen, aun cuando esto si sea un esfuerzo por parte de su entorno.
  • Disminución de la creatividad e imaginación = al poseer una infinidad de juguetes y/o cosas de regalo, se le hace poco atractivo o innecesario buscar nuevas cosas que le permitan tener un juego divertido, o darle otro uso a sus recursos para crear una nueva entretención.
  • Fomenta el egoísmo e individualismo = un niño que crece teniendo todo lo que pide, respondiendo de forma permanente a sus solicitudes materiales, tiende a acostumbrarse a no tener un no como respuesta, siendo él el centro de todo. Asimismo, tenderá a comparar los regalos por su valor comercial más que por lo emocional, y mantendrá un apego con esto, evidenciando mayores problemáticas para compartir.
     En base a lo anterior, y en mi creencia como mamá y psicóloga, es que de muy niños podemos marcar una tremenda diferencia en la crianza respecto al cómo se relaciona con lo material, con detalles pequeños, pero que en un futuro, si generarán una visión permanente en relación a lo que sí importa más allá de un regalo, cómo el esfuerzo, amor y preocupación que hay detrás. Además, al no darle todo lo que pida y exceda a sus necesidades, edad, y a los recursos que se ajusten a la realidad familiar, se facilita el poder crear espacios para tolerar la frustración de una forma más adecuada, explicándole que en nuestro día a día no todos se nos da con facilidad y de manera perfecta, sino que hay que esforzarse por conseguir las cosas, siendo importante el valor del trabajo y esfuerzo en ello. Conjuntamente, se logra no asociar el amor y cariño que uno tiene por ellos acorde al tamaño o valor de lo regalado, y que, hay cosas infinitamente más importantes que el tener, cosas como el ser, el sentir, el compartir y el vivir. Todo esto, y más, es mi idea de poner en práctica desde esta, la primera navidad de #BabyMariano.

     Algunos tips que pueden ayudar a facilitar esta tarea son
  • Plantearle a nuestro entorno cual es la idea que tenemos para navidad, y de esta manera, evitar que otras personas que rodeen a nuestro hijo fomenten el tener un niño hiperregalado ( Y esto es un gran desafío, porque es muy difícil hacer entender a algunas personas, que se prefieren los afectos, el tiempo y el cariño, antes de un sinnúmero de regalos que un niño, es muy probable, no logre usarlos todos).
  • Si pese a todas las advertencias, aun le llegan muchos regalos a tu hijo, agradece con la mejor cara de póker, y guarda algunos regalos, entregándoselos de manera parcelada durante el año.
  • Si aun con el tip anterior quedan muchos regalos, habla con tu hijo respecto de la opción de compartir estos regalos con personas que no tengan los recursos para haber recibido regalos en navidad, e ir con ellos a  donarlos a otros niños.
  • Si alguien decide regalarle artículos de tecnologías, como Tablet, tv, celulares, etc. que esto sea con autorización de los padres, ya que son ellos los que deben decidir cual es el momento para que sus hijos los usen, teniendo claridad que las tecnologías son súper efectivas para mantenerlos ocupados, pero esto es en una acción individual, sin necesidad de compartir y  socializar con sus pares.
     Finalmente, les comparto la regla de los 4 regalos, que a mí me parece adecuada y que encuentro tiene una lógica y sentido muy buenos. Según esta regla, en la navidad se deben dar cuatro regalos que respondan a las siguientes características:
  1. Algo que puedan andar trayendo o llevar con ellos ( ropa, zapatos, accesorios, etc).
  2. Algo que los eduque (principalmente un cuento o historia que les guste y que sea acorde a su edad, que además fomenta el hábito de la lectura que se ha ido perdiendo).
  3. Algo que necesiten (quizás algún artículo que deban usar en el colegio o jardines).
  4. Algo que de verdad quieran o deseen (idealmente el que ellos elijan por sobretodos los demás en la lista de cosas que ha pedido).

     Espero que les sirva y que de, alguna manera, entre todos demos la relevancia al verdadero sentido de estas fechas, entendiendo que lo más positivo es la ilusión de creer y disfrutar de estos espacios algo mágicos para los niños.

Y ustedes ¿ Cómo lo hacen con este tema en estas fechas?

Un abrazo

Consuelo

Mamá de Mariano y Psicóloga


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