jueves, 20 de diciembre de 2018

Uso de collares de ámbar para alivio de molestias de erupción dentaria en nin@s

Cuando los padres perciben que su hij@ está atravesando por algún padecimiento o molestia, lo único que desean es solucionar su problema. Como odontóloga, entiendo y sé que uno de los periodos más complejos en ese sentido es el proceso de la salida de los dientes temporales (o de leche).
Debemos basarnos en que es normal durante este tiempo y que no. La erupción de los dientes no provoca fiebre, diarreas, vómitos ni decaimiento general. Si su hijo presenta alguno de estos síntomas, debe llevarlo a médico. 


¿Qué es normal? Usualmente se presenta mayor cantidad de saliva, la cual puede escurrir por los labios, irritabilidad y molestias. Tienden a llevarse todo a la boca (no se sabe muy bien que sienten los niños en la erupción dental, pero se presume que es una especie de “picazón”) y además puede haber enrojecimiento y leve inflamación de la zona de la encía.
Los collares de ámbar han sido usados durante años, promocionados como el alivio para las molestias de la dentición. El mecanismo de acción del que hablan quienes lo comercializan, es la presencia en el ámbar del ácido succínico, el cual tendría propiedades antinflamatorias y por ende calmantes. Se liberaría por el contacto con el calor de la piel, la cual absorbería este componente y se produciría el efecto deseado. Otra teoría de acción, sería que el ámbar posee propiedades energéticas que calman el tercer chakra o plexo solar (relacionado con estómago y dientes) lo que produciría alivio y tranquilidad en el niño.
Sin desconocer las opciones que la medicina alternativa nos ofrece, desde el punto de vista estrictamente científico, el collar de ámbar no posee ninguna propiedad que ayude a calmar las molestias de la erupción dental.  Es efectiva la presencia de ácido succínico en el ámbar, pero en el originario del mar Báltico (que es carísimo). Para que esta sustancia sea liberada, el ámbar debe calentarse a grandes temperaturas (200°C) las cuales claramente no tiene el cuerpo de un niño. Por otro lado, que una sustancia logre traspasar la piel y llegar al torrente sanguíneo es prácticamente imposible, sino imaginemos lo que significaría el uso de bloqueadores solares, cremas, champús, etc. 
Lo que sí está documentado es que estos collares aumentan el riesgo de asfixia de los niños. Ya sea mecánicamente por compresión de la vía aérea a partir de un collar apretado en el cuello, o por aspirar una de las bolitas de ámbar. Por cierto, este riesgo es para cualquier tipo de joya o accesorio. 
Si a pesar de todo, deciden el uso del collar de ámbar, se sugiere lo siguiente:
-Usarlo como pulsera o tobillera para disminuir riesgo de asfixia mecánica
-Retirarlo antes de dormir (Aunque sea una siesta corta)
-Uso de collar supervisado por adulto

Considerar además, otras formas de ayudar con las molestias de la dentición:
-Artículos diseñados para morder, ojala fríos (no congelados) ya que esto calma aún más la incomodidad. 
-Masaje de encía afectada, lavándose muy bien las manos antes y después.
-Uso de analgésicos, antinflamatorios de ser demasiadas las molestias y siempre bajo supervisión de su médico u odontólogo. 
Lo importante es considerar el proceso de la erupción dentaria como algo totalmente fisiológico, de corta duración y que no causa ningún daño en los niños. Y si decidimos usar este tipo de accesorio, que sea siempre bajo la supervisión de un adulto y con responsabilidad. 

Dra. Leonor  Cifuentes Hernández -  Odontóloga
Estudiante postgrado Odontopediatría UDD


Infant Strangulation from an Amber Teething Necklace.
Catherine Cox, Neil Petrie, Katrina F. Hurley
CJEM. 2016 Aug 9 : 1–4. Published online 2016 Aug 9. doi: 10.1017/cem.2016.342
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27503268

Fad over fatality? The hazards of amber teething necklaces.
Soudek L, McLaughlin R.
Paediatr Child Health. 2018 Apr;23(2):106-110. doi: 10.1093/pch/pxx158. Epub 2017 Nov 28.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29686494

Anxiolytic-like effect of succinic acid in mice.
Chen SW, Xin Q, Kong WX, Min L, Li JF. 
Life Sci. 2003 Nov 7;73(25):3257-64.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Anxiolytic-like+effect+of+succinic+acid+in+mice

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Los regalos y el significado que quiero darle a la Navidad - El niño Hiperregalado


    





 Hace un par de semanas, cuando uno sale a caminar y pasa por alguna tienda, las vitrinas están llenas de cosas de Navidad (fiesta que es mi preferida) pero que, sin duda, también puede significar muchos gastos, estrés, malos ratos, y todo lo que el fin de año también acarrea.

     Ver estas lindas decoraciones, ya desde noviembre, nos anticipa todo lo que se viene en diciembre, cierre de año en los colegios, incluida las vacaciones de los niñ@s, cierre de año en los trabajo, balances, compras, amigo secreto, fiestas, regalos y  preparaciones, pero ¿Qué tanto del sentido de estas fiestas es lo que estamos transmitiendo? ¿Nos estamos dando el espacio para vivir lo que la navidad (se supone) debiese generarnos? Y es en esta dos preguntas donde me detengo a pensar respecto a que quiero transmitirle a #BabyMariano con la navidad…

     ¿Quiero llenarlo de regalos? ¿Quiero darle todo lo que le pida al Viejito Pascuero? ¿Quiero que aprenda que es un espacio familiar? ¿Quiero que sepa la importancia de compartir?  Y es que existe una enorme diferencia entre querer alguna de estas cosas versus querer otras.

     Por nuestra parte, como papás queremos que #BabyMariano aprenda lo esencial de la Navidad, el espíritu emotivo de una fiesta familiar, para compartir, regalonearse, dar y recibir amor (más que regalos), y de dar las gracias por lo que tenemos y lo que nos rodea, permitiendo valorar esto por sobretodo lo accesorio que pueda fomentarse en esta fecha ( consumir, recibir todo lo que uno pida, comparar, e incluso competir, por quien hace el mejor regalo, etc).

     En general, en una sociedad que tiende a ser tan competitiva, individualista, y donde muchas veces, equivocadamente, asociamos nuestra felicidad al consumo, le damos una tribuna primordial al qué, cómo y cuánto nos regalan, pero esto, en mi opinión, distorsiona el sentido de la navidad, y es nuestra tarea, como adultos, dar el ejemplo y poder resignificar lo que son estas fechas y estos  espacios.

     Ahora, el tema principal, ¿ Han escuchado hablar del Síndrome del niño hiperregalado? Este término se viene usando hace algunos años, para categorizar, no una enfermedad ni trastorno, sino una situación que se da cuando, por medio de regalos, se trata de compensar el tiempo o los afectos, que no se dan a los hijos. En resumen, cómo no estoy contigo, o cómo no soy tierno o muy preocupado, te hago regalos para subsanar esto.  Nace, muchas veces, de la culpa que tienen los padres o adultos por estas situaciones que se generan por temas laborales, personales, o formas de crianza o diferencias generacionales.

Las principales consecuencias de crear y fomentar niños hiperregalados son
  • Baja tolerancia a la frustración = no se les da el espacio y/o oportunidad para que no consigan todo lo que quiere, o bien, siempre se responde, y con creces, a sus solicitudes materiales (aun cuando esto tenga costos significativos para los padres y no responda a la edad que tiene el niño)
  • Baja capacidad para valorar sus bienes = al tener todo, y que esto no les signifique un esfuerzo, les cuesta dar valor a las cosas que poseen, aun cuando esto si sea un esfuerzo por parte de su entorno.
  • Disminución de la creatividad e imaginación = al poseer una infinidad de juguetes y/o cosas de regalo, se le hace poco atractivo o innecesario buscar nuevas cosas que le permitan tener un juego divertido, o darle otro uso a sus recursos para crear una nueva entretención.
  • Fomenta el egoísmo e individualismo = un niño que crece teniendo todo lo que pide, respondiendo de forma permanente a sus solicitudes materiales, tiende a acostumbrarse a no tener un no como respuesta, siendo él el centro de todo. Asimismo, tenderá a comparar los regalos por su valor comercial más que por lo emocional, y mantendrá un apego con esto, evidenciando mayores problemáticas para compartir.
     En base a lo anterior, y en mi creencia como mamá y psicóloga, es que de muy niños podemos marcar una tremenda diferencia en la crianza respecto al cómo se relaciona con lo material, con detalles pequeños, pero que en un futuro, si generarán una visión permanente en relación a lo que sí importa más allá de un regalo, cómo el esfuerzo, amor y preocupación que hay detrás. Además, al no darle todo lo que pida y exceda a sus necesidades, edad, y a los recursos que se ajusten a la realidad familiar, se facilita el poder crear espacios para tolerar la frustración de una forma más adecuada, explicándole que en nuestro día a día no todos se nos da con facilidad y de manera perfecta, sino que hay que esforzarse por conseguir las cosas, siendo importante el valor del trabajo y esfuerzo en ello. Conjuntamente, se logra no asociar el amor y cariño que uno tiene por ellos acorde al tamaño o valor de lo regalado, y que, hay cosas infinitamente más importantes que el tener, cosas como el ser, el sentir, el compartir y el vivir. Todo esto, y más, es mi idea de poner en práctica desde esta, la primera navidad de #BabyMariano.

     Algunos tips que pueden ayudar a facilitar esta tarea son
  • Plantearle a nuestro entorno cual es la idea que tenemos para navidad, y de esta manera, evitar que otras personas que rodeen a nuestro hijo fomenten el tener un niño hiperregalado ( Y esto es un gran desafío, porque es muy difícil hacer entender a algunas personas, que se prefieren los afectos, el tiempo y el cariño, antes de un sinnúmero de regalos que un niño, es muy probable, no logre usarlos todos).
  • Si pese a todas las advertencias, aun le llegan muchos regalos a tu hijo, agradece con la mejor cara de póker, y guarda algunos regalos, entregándoselos de manera parcelada durante el año.
  • Si aun con el tip anterior quedan muchos regalos, habla con tu hijo respecto de la opción de compartir estos regalos con personas que no tengan los recursos para haber recibido regalos en navidad, e ir con ellos a  donarlos a otros niños.
  • Si alguien decide regalarle artículos de tecnologías, como Tablet, tv, celulares, etc. que esto sea con autorización de los padres, ya que son ellos los que deben decidir cual es el momento para que sus hijos los usen, teniendo claridad que las tecnologías son súper efectivas para mantenerlos ocupados, pero esto es en una acción individual, sin necesidad de compartir y  socializar con sus pares.
     Finalmente, les comparto la regla de los 4 regalos, que a mí me parece adecuada y que encuentro tiene una lógica y sentido muy buenos. Según esta regla, en la navidad se deben dar cuatro regalos que respondan a las siguientes características:
  1. Algo que puedan andar trayendo o llevar con ellos ( ropa, zapatos, accesorios, etc).
  2. Algo que los eduque (principalmente un cuento o historia que les guste y que sea acorde a su edad, que además fomenta el hábito de la lectura que se ha ido perdiendo).
  3. Algo que necesiten (quizás algún artículo que deban usar en el colegio o jardines).
  4. Algo que de verdad quieran o deseen (idealmente el que ellos elijan por sobretodos los demás en la lista de cosas que ha pedido).

     Espero que les sirva y que de, alguna manera, entre todos demos la relevancia al verdadero sentido de estas fechas, entendiendo que lo más positivo es la ilusión de creer y disfrutar de estos espacios algo mágicos para los niños.

Y ustedes ¿ Cómo lo hacen con este tema en estas fechas?

Un abrazo

Consuelo

Mamá de Mariano y Psicóloga


miércoles, 28 de noviembre de 2018

Mi experiencia con la Sala Cuna





Cuando sabes que estás embarazada, te llenas de preguntas y cuestionamientos respecto a las cosas que se vienen y cómo estas irán cambiando tu rutina, tus días, y en resumen, tu vida, dentro de las cuales, la que más resuena y puede complicar es  ¿qué pasará con mi hij@ cuando vuelva al trabajo?

En muchos casos, algunos familiares podrán hacerse cargo del niñ@ mientras los padres trabajan, asumiendo el rol de cuidadores mientras el o los adultos responsables del niñ@ trabajan o estudian según sea el caso. Nosotros, ambos trabajamos, y además, nuestras familias no son de Santiago, por lo que la opción de que se quedara en la casa con algún familiar estaba absolutamente descartada.  Barajamos otras alternativas que, unas en más y otras en menos tiempo, también no fueron consideradas.

 Una de las otras opciones era que alguno de los dos no trabajara ni ejerciera su profesión, y se quedara en casa a cargo de nuestro hijo, pero la verdad, a ambos nos gustan nuestras profesiones, y consideramos que posponernos en nuestra realización en el área, no solo podría frustrarnos, sino que este mismo sentimiento, podría ser transmitido a nuestro hijo, y preferimos que tenga padres felices y realizados, lo que es más beneficiosos para él. (Acá no juzgo a quienes deciden posponerse o se sienten realizados sólo en un rol, sino que es una opción muy personal).

                Otra opción era buscar a alguien que lo cuidara en la casa, pero acá es donde encontramos más peros. Primero ¿Qué pasa si esta persona, por muy de confianza que sea, hace algo que pueda dañar a nuestro hijo? Y es un gran tema, más cuando son bebés y no se comunican con tanta claridad. Y lo segundo, ¿Cómo podría estimularlo si, quizás, no cuenta con las herramientas para ello?

                Nos decidimos por la sala cuna, aprovechando que en mi trabajo nos dan este beneficio. Así que, como buena mamá primeriza, me puse a buscar en internet respecto a jardines cerca de mi casa, sus recomendaciones, opiniones, y principalmente, reclamos. La lista se fue achicando, así que con los más de diez que me quedaban, empecé, teléfono en mano, a llamar para preguntar por distintas cosas que creía importante, y para ver, más o menos, que tenía la sala cuna.  Luego, empecé a ir a conocerlos con mi hijo,  coche en mano, caminamos y recorrimos varios jardines, y ¡Sorpresa! En varios nos pillamos que te atienden puerta afuera, y ni siquiera dejaban entrar a las oficinas, salvo que uno concertara una cita… cosa que me hizo sospechar, quizás de puro perseguida que soy, pero no me daba buena  sensación el no poder conocer el futuro lugar donde quizás, estaría mi hijo.

                Ya después de un tiempo, elegimos una sala cuna donde nuestro hijo se sintió cómodo enseguida, las tías fueron amorosas, pudimos conocerlos e ir  todas las veces que quisiéramos,  y fueron transparentes respecto a sus equipamientos, servicios, infraestructura y metodologías desde un principio.

                Llegó el primer día, y mis nervios eran muchos, creo que ni dormí la noche anterior. Esas cuadras de camino, junto a BabyMariano y la Sami (perra), se hacían eternas… llegamos y todo cambió, una sonrisa de parte de nuestro hijo hacia la tía, y ella lo esperaba con una tarjetita y con tod@s sus compañerit@s ansiosos de conocerlo. Lo dejé, y fueron un par de horas donde, reconozco, dormí profundamente. Cuando iba camino a buscarlo, pensaba en tantas preguntas que quería hacer respecto a cómo estuvo, pero llegué, entré a su sala ( ya que es una sala cuna puertas abiertas) y ahí estaba en su silla muy entretenido y un par de niñ@s moviéndole unos monitos para hacerlo reír. Debo confesar que el alivio fue inmediato. A todo esto, la Sami, recorrió toda la sala cuna y entró también a buscarlo.

Ya han pasado mas de dos meses de este primer día, y les puedo decir que Marianito, se despierta medio flojo, pero cuando vamos en el ascensor y sabe que salimos a su sala cuna, comienza a reírse solo. Una vez llegamos, le estira los brazos a la tía, su amiga Trini y su amigo Diego lo salen a recibir con un beso, y sigue ahí moviendo sus piernas y brazos y lleno de risas… muchas veces ni me mira, así que me acerco y le doy un beso de despedida, el  que también, en varias ocasiones, ni se da cuenta. Sigo camino a la oficina, y no puedo pensar en lo feliz y tranquila que me deja que, cada uno de estos días que lleva en la sala cuna, llega y se va riendo de esta, por lo que noto disfruta estar ahí. Esto, además lo puedo corroborar, porque se ha quedado en casa por algún motivo, se aburre,  empieza a mañosear hasta que salimos a pasear o a la plaza y ve más niñ@s.

                Que les puedo recomendar, muy desde mi experiencia como mamá, y en parte, como psicóloga, en este proceso de la sala cuna
  • Buscar, buscar y buscar… revisar comentarios, preguntar a cercanos, ver si hay reclamos, y verificar si cuenta con registro Junji.
  • Recorrer, lejos lo más importante. Ir a la sala cuna, ver cómo te atienden, si puedes entrar, si hay disponibilidad y facilidad para conocerla. Para mí, esto es fundamental, ya que creo que, en un lugar que funciona adecuadamente, no debiese existir horarios para conocerlo. Entendiendo que uno no quiere entorpecer la rutina de los alumnos, sino poder ver el lugar y   conversar con alguien que te de mayor información del funcionamiento, metodologías etc.
  • Preguntar sin vergüenza… esto porque muchas veces nos da cosa preguntar algo porque creemos que es absurdo, pero ¡No! Es mejor salir de todas las dudas respecto al lugar que elegir donde se quedará el niño.
  • Ver el reglamento, como funciona en caso de emergencia y si contestan el teléfono. Piensa que, en alguna situación quizás quieras saber cómo está tu hijo, y si no contestan, es difícil saberlo.
  • Más que fijarse si es un lugar muy amplio, moderno y con una infraestructura de lujo, es ver si es cómodo, adecuado para los niños, hogareño y con un ambiente que le permita no sentirse solo en un espacio enorme, es decir, priorizar un espacio que, quizás no sea el más moderno, pero que uno sienta, le acomoda (y que obviamente, cumpla con  lo necesario como baños, sala para la leche, cocina, etc.)
  • Fijarse, y mucho, en el feeling que tu hijo tenga con las tías y con el lugar. En este punto, confié en la intuición de BabyMariano, y me quedé con el lugar donde él se sintió cómodo desde el minuto que entró a conocerlo.
  • Averiguar de actividades, días que no atienden, etc. ello porque algunos lugares cierran en vacaciones, y esto muchas veces no coincide con las vacaciones que podemos tomarnos en nuestro trabajo.
  • Preguntar cómo eligen a las tías y cuánto tiempo llevan trabajando en el jardín. ( La rotación del personal dice mucho respecto a un lugar)
  • Que sea puertas abiertas, es decir, que uno pueda ir a ver a su hijo cuando lo necesite o quiera, sin tener que estar pidiendo autorización para entrar. En este punto, también es relevante que las salas sean visibles, que todos puedan observar en que están.
  • ver precio y calidad, much@s nos ofrecen talleres de miles de cosas, como yoga, reiki, teatro, artesanía, idiomas, matemáticas, etc. y honestamente ¿ es necesario que mi hijo aprenda tooodoo durante su estadía en la sala cuna? ¿ lo sabrá y podrá aprovechar? he aquí es lo que nosotros queremos exigirles como papás, y ver si queremos que aprenda pero que también tenga tiempo de jugar y descansar, o si queremos que sea una super guagua que haga de todo, aun cuando no tenga ni idea lo que le están enseñando o practicando.
  • Finalmente, y esta es la parte más difícil, relajarse. Uno como mamá, papá o cuidador, debe ser capaz de transmitir este sentimiento al niñ@ en el proceso de adaptación a la sala cuna, ya que si estamos muy ansiosos, sobreprotectores, nos notan que no queremos dejarlos, es muy probable que se den cuenta y se les dificulte este proceso.

Un abrazo

Consuelo (Mamá de BabyMariano y Psicóloga)


A continuación les dejaré un par de páginas con información y/o tips que pueden servirles en este proceso.


p-d= La foto es de un día al llegar a la sala cuna, y si, efectivamente esa risa es todos los días.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Lactancia Materna - algunas consideraciones


El tema de la lactancia está constantemente en boga, muchos juicios de valor asociados a ello, no obstante, esta columna va dirigida a quienes deciden o pueden amamantar, sin juzgar a quien por opción, salud o comodidad, optan por otras formas de alimentar a sus hijos, lo que, de ninguna manera, las hace mejor o peor madres.






La lactancia materna es un beneficio tanto para las madres como para los bebés, ya que previene enfermedades maternas, enfermedades crónicas del bebé, ayuda en el crecimiento, fortalece el desarrollo del sistema nervioso central, previene la obesidad infantil, infecciones respiratorias, diarrea, otitis, etc. Además, entrega protección inmunológica y promueve el apego madre e hijo … y algo que quizás nos interesa más a las mamás, es que como la leche materna contiene calorías, también ayuda a recuperar el peso previo al embarazo en de forma natural.

Como médico, considero interesante destacar que, durante los primeros minutos de cada lactancia, la calidad de la leche no es la misma que en los últimos minutos de esta. La leche durante los primeros minutos es más diluida por lo que principalmente disminuye la sed y aumenta el tránsito intestinal del bebé, y los siguientes minutos, la leche tiene más grasa, por lo que genera saciedad y disminuye el tránsito, siendo así un equilibrio natural en cuanto al requerimiento nutricional y metabólico del niñ@. Debidos a lo anterior, es que radica la importancia de vaciar por completo cada mama durante el proceso de lactancia, lo cual requiere alrededor de 10 a 15 minutos por cada lado.

Conjuntamente, siempre es importante destacar la higiene, ya que existen complicaciones como la mastitis, que podemos prevenir con un frecuente y buen lavado de manos, así como manteniendo la zona de la mama y la boca del bebe limpias. La bacteria que más frecuentemente produce mastitis es el Staphylococcus Aureus, el cual vive predominantemente en los pliegues de nuestro cuerpo (axilas, ingle, etc.), por lo tanto, es importante saber que podemos portar esta bacteria en las manos, contaminando la zona de la mama o la boca del bebe, y con esto aumentar el riesgo de infección. Para prevenirla, es muy importante establecer el lavado de manos no sólo de los padres, sino también de las personas que nos visitan y tocan a nuestros bebes. Teniendo mastitis, es importante seguir con la lactancia ya que no se contraindica, todo lo contrario, ayuda a la buena evolución de esta misma.

Uno de los problemas que dificulta la lactancia en muchas madres, es el regreso al trabajo o el jardín, para esto es importante recordar que se puede extraer la leche de forma manual o con extractor para luego refrigerarla. Es importante buscar un lugar donde se dé una situación de comodidad, en silencio, tranquilidad, en un ambiente limpio  e higiénico, y con una técnica adecuada en que la boca del bebe abarque el pezón y areola por completo, o en otros casos, donde el extractor pueda utilizarse con facilidad.
Respecto al almacenamiento de la leche extraída:
·  En el refrigerador dura 3 días
· En el congelador de refrigerador de 1 puerta dura hasta 14 días y en el congelador de refrigerador de 2 puertas dura hasta 3 meses.

Con esto, en la medida que se pueda, evitamos alimentar a nuestros hijos con relleno, lo cual, si bien es una buena herramienta en algunos casos, es una lactancia en base a leche de vaca, que  naturalmente tiene más proteínas que el requerimiento adecuado, actuando como alergeno, muchas veces generando algunos tipos de alergias. Además, la calidad de la grasa no es la misma, considerando que tiene grasas saturadas, además del exceso de calcio, entre otros componentes. La hiperosmolaridad de esta, junto a otras características, genera que el vaciamiento intestinal del bebé sea más lento. Es por esto, que debemos promover la lactancia materna, evitando acudir al relleno, a menos que sea necesario o que se opte a ello.

Es importante que como sociedad entendamos que la lactancia es un proceso, natural, biológico, de respeto, lleno de beneficios tanto para la madre como para los niños (inclusive económicos y prácticos), y que de ninguna manera, es algo que debiese incomodar al resto, de lo contrario, debiésemos facilitar los espacios para que los niñ@s puedan ser amamantados/ alimentados en la mayor comodidad posible al igual que su madre.


María Ignacia Huerta L. 

Médico Cirujano

lunes, 19 de noviembre de 2018

¿ Es mi hij@ Asperger? Mitos e información de los trastornos del espectro autista


En nuestro rol de madres estamos constantemente sometidas a cuestionamientos y comparaciones respecto al cómo se comportan nuestros hij@s, la mayoría de las veces con comentarios que no hemos pedido, y que en muchas ocasiones apuntan a la crianza y la forma en que esto afecta la personalidad de los niños. La  situación anterior y presión que nos genera,  nos hace preguntarnos  la normalidad y lo común que pueden ser las conductas de los hijos, pudiendo, en ocasiones, ver enfermedades y/o trastornos donde no existen, basadas mayormente en que son diferentes a los niños que vemos o a lo que se suponen son las pautas correctas de como estos debiesen ser.

Cuando nos encontramos con un hijo retraído, introvertido, que disfruta jugando solo o en actividades menos colectivas, con intereses diferentes a sus compañeros o pares, nos nace la interrogante respecto a si esto es común, si es normal que no sea como todos los demás, como los hijos que cuentan otras mamás, y la respuesta es sí, es normal que existan personas más tímidas y con otros intereses, que disfruten individualmente, y esto no significa que estén enfermos. Tendemos a cuestionarnos porque estamos insertos en una sociedad de la patología, de categorizar permanentemente al resto o encasillarlo en alguna enfermedad o trastorno, cuando no necesariamente lo hay, como en este caso es el  Asperger.



¿Qué es el Asperger?

En primer lugar, y muy importante, es señalar que no es una enfermedad, sino es un trastorno que se encuentra dentro del espectro del autismo, el cual se caracteriza principalmente por dificultades y deficiencias en el área de la comunicación e interacción social en distintos tipos de entornos,  denotando incapacidad de expresar de forma efectiva sus emociones y de detectar las normas sociales que rigen en los diferentes contextos.

Muy importante de destacar es que este síndrome no implica deficiencias cognitivas o del lenguaje, y se diagnostica  alrededor de los 4 o 5 años, que es cuando comienza de manera concreta y clara la interacción social, se desarrolla de forma permanente/ crónica en las personas, lo que implica que si bien se vive siempre con el, puede tratarse para que gradualmente vayan integrándose de manera efectiva y sus habilidades sociales evolucionen.

¿Qué características/ señales debo tener en cuenta para saber si mi hijo es Asperger?

Lo más importante de todo, y tal como mencioné antes, no porque tu hijo sea introvertido, tenga intereses diferentes y sea retraído es Asperger,  existen determinados aspectos a los que debemos poner atención, y siempre realizar el diagnóstico de manera profesional. Algunos de estos aspectos son los siguientes:

Su interés puede permanecer por mucho tiempo en una misma actividad o cosa, tendiendo a mostrar cierto grado de fijación por esta. Esto se refleja además a que sus conversaciones buscarán que sean relativas al tema que los motiva, mostrando manejo de este, el que se sustenta en que investigarán y estudiarán del tema desde pequeños, lo que facilitará que tengan un repertorio conceptual más amplio que un niño de su edad, siendo, inclusive, formales en su manera de contar sus ideas.
Presentan dificultad para detectar las señales sociales de interacción, por lo que permanentemente no se adecúan a estas, costándole entender los signos no verbales como el lenguaje corporal, o los tiempos de intervención en una conversación, o bien señales del habla como los cambios de tono o ritmo, así como las bromas o ironías, las que eventualmente tienden a tomarse en serio.
Se ven como niños con falta de empatía, ello porque no muestran sentimientos/ emociones respecto a lo que los otros vivencian. Sin embargo, si son empáticos, si sienten pena, alegría, ansiedad y frustración por lo que experimenta su entorno, reconocen las necesidades de las personas que los rodean, sólo que no lo expresan o lo hacen de forma que no logramos detectar.
La sensibilidad de sus sentidos es más acentuada, por lo que ante estímulos de luces, sonidos, o texturas, pueden mostrar reacciones de forma sobre estimulada.
Su tiempo de desarrollo de habilidades motoras puede ser más lento, ya que si bien logran realizar las tareas que se le piden (dibujar, bailar, andar en bicicleta o realizar algún deporte) esto puede demorarles un poco más.
Demuestran Incomodidad al sentir que rompen sus rutinas, evidenciando necesidad de mantener una organización clara y habitual de su día, buscando mantener la estructura en la mayor parte de su vida.
Finalmente, y debido a que desconocen como hacer que su entorno entienda y detecte efectivamente sus emociones, es que pueden tener pataletas que no tienen sentido para sus cercanos, sin embargo, estas responden a que se sienten sobrepasados respecto a una emoción que no son capaces de explicar o desahogar.
Estos aspectos son los principales para detectar el Asperger, y lo más importante, es que como padres nos demos el tiempo de informarnos, pedir orientación profesional, y no evadir el tema por más difícil que nos parezca, ya que nuestro rol y apoyo es fundamental para que nuestros hijos que posean este síndrome, puedan integrarse de manera más efectiva y positiva en sus colegios, con sus amigos, etc. Entendiendo que sus vidas pueden desarrollarse de manera exitosa en muchos ámbitos, sólo que su forma de interactuar y relacionarse con el otro es diferente, y no por eso, es negativa.

Los niños con Asperger sólo necesitan que entendamos su diferencia en cómo se relacionan, comprendiendo que sus formas, y que es importante que les den apoyo, porque muchas veces no saben como contar lo que viven, que les pregunten cómo están, que los integren, y que como adultos, velemos por su bienestar, entendiendo que este síndrome no siempre se ve, pero no por eso no existe o no duele.

Las invito a no tenerle miedo y no ser indiferentes frente a estos temas, ya que como madres, cuidadores, amigas, tías, o el rol que sea, podemos cambiar el cómo la sociedad integra y fomenta la diversidad en los distintos ámbitos de vida.



Un abrazo
Consuelo  – Psicóloga y Mamá de Mariano




Páginas de interés en el tema

https://www.actualidadenpsicologia.com

http://www.asperger.cl/



* Esta columna la escribí para la pagina perfectamente imperfectas y fue publicada el 18 de mayo** La foto es sólo chochera de una hermosa tarde conversando de la vida con mis sobrinos


miércoles, 14 de noviembre de 2018

El día del padre, siendo hija de papás separados




Mis papás se separaron cuando tenía seis años, eso implicó muchos cambios en mi vida, la ciudad, el colegio, situación económica, amigos y todo lo que significa dejar una lugar atrás para continuar de forma diferente la historia. No entendía muy bien lo que pasaba, sólo que después de las vacaciones nos quedamos en esta nueva ciudad y no volvimos a nuestra casa ni a ver a nuestro papá, lo que se extendió por más de diez años.

A medida que iba creciendo ya empezaban las preguntas de mi papá, de por qué no estaba, por qué no me iba a ver, cuestionaba si me quería, si era malo, y todo lo que significa esa sensación de abandono cuando uno nota que alguien que uno quiere mucho y que cree que a uno también lo quiere, desaparece.  En silencio iba viviendo el duelo de esta figura paterna ausente, asimilando de a poco que mi papá no estaba, y no tenía claro el por qué, sólo sabía que ya no estaban juntos con mi mamá, y que ella se dedicaba a nosotros cumpliendo su rol de madre y super heroína ( si, de esas mismas que cada persona es cuando le toca la crianza sola).

Cuando fue el momento fui entendiendo las razones, a su tiempo, sin apuros y con menos rencores. Llegó el día que lo volví a ver, conversamos horas y pude comprender que la vida puede ser igual de hermosa con o sin un papá presente, que a veces, y muchas veces, nos basta sólo con una mamá jugada y aperrada que logra sentir que nada hace falta. También logré perdonar y despejar esas dudas, renconciliarme con su figura y con su rol en mi vida, lo que aun continúa en proceso de crecimiento y de solidez.

¿Por qué les cuento esto? Porque como mamá de mi primer hijo logré comprender y valorar que nunca mi mamá me hablara mal de mi papá pese a que él como pareja no fue para nada lo que uno espera, ella logró separar esta imagen y ver de forma mas objetiva lo que sería mas sano para mi hermana y para mi, es decir, esperar nuestros tiempos, nuestros procesos y conversarnos cuando nosotras sintiéramos que estábamos preparadas, respetando siempre lo que él fue como padre, porque nos gustase o no, seremos siempre sus hijas.

Ahora que tuve mi primer hijo, entendí que lo más importante es sanar nuestras historias para poder entregar un amor más puro y con espacios de mayor confianza, porque el rencor o rabia siempre terminará saliendo de forma poco asertiva si no logramos canalizarlo o expresarlo a tiempo y con quien debamos hacerlo. Hoy puedo decirles que mi papá no fue el mejor ni el más presente, pero como abuelo, ha ido reivindicando su historia conmigo y generando un lazo de amor con mi hijo,y eso me da mucha paz.

Ahora, como psicóloga siento que es primordial ir respetando los tiempos y la madurez de los hijos para conversarles respecto a estos temas, porque si bien uno es niño, sí va dándose cuenta de las cosas que pasan, por lo que el afrontar una separación y divorcio implica ser capaces de explicar de forma sencilla y clara a los hijos lo que se vive, generándoles un espacio de desahogo, conversación y contención, el que vivencien disponible de forma permanente en su proceso.

En ocasiones creemos que los niños no entienden o no resienten, y si lo hacen, por lo mismo, es muy importante darles el espacio de confianza para acercarse y preguntar respecto a sus dudas, otorgándoles la información que a su edad lograrán entender y no satanizando la figura de quien se fue de la casa o fue culpable de que la relación de los padres terminara, ¿saben por qué? Porque lo más sano es que cada uno vaya razonando a su tiempo, acorde a sus afectos y emociones lo que finalmente decidirá pensar o sentir por el que no está presente, siendo una construcción muy personal e íntima, para la cual no se puede pretender tengamos un modelo que todos sigamos de manera disciplinada, incluso en una misma familia, ya que esto sólo depende de cómo cada uno se vincula con el que ya no está presente.

Como estamos cerca del día del papá, sólo me queda sugerirles que si éste no está presente ni le interesa estarlo, denle el espacio a los hijos para sentir la confianza de contarles cómo se sienten con ello, denle la oportunidad de decidir si quieren o no asistir a los actos de cada colegio/jardín, si quieren o no participar o hacer un regalo, porque quizás opten por hacerlo y participar con quien crean en este momento cumple este rol en su vida, o bien, decidan alejarse y pasar este día como uno más . De lo anterior depende el como miramos y sanamos nuestros recuerdos para seguir avanzando, comprendiendo y construyendo cada uno su historia con quienes nos dieron la vida y se han mantenido o no en ella.


Un abrazo
Consuelo 
Psicóloga - Mamá de Mariano

* Este articulo lo escribí para perfectamente imperfectas el día del padre 2018

Hiperparentalidad - Niñ@s criados en burbujas





En estos días se nos muestran modelos de crianza llenos de instrucciones y paradigmas que llevados a la práctica es probable no resulten del todo, o bien, no sean lo más positivo para nuestr@s hij@s… ¡Claro! Muchas pueden soñar con ser la mamá “ideal” que se ve en las redes sociales,  las que nunca está cansada, la que tiene todo el tiempo del mundo para su hijo y vive sus días alrededor de éste, la que siempre está con una sonrisa en la cara a pesar de lo que significa ser madre, la que olvida los demás roles de su vida por crear una burbuja de ambiente perfecto para que crezca su hijo, la que como lo “hace bien”, tiene la autoridad moral para juzgar a todas las otras mamás que no estén criando a su modo, es decir, criando mal.

En este contexto complejo, de constantes cuestionamientos, de una competitividad absurda por ser la madre que más se ajuste a este parámetro de la perfección,  a esta idealización de que mientras más le demos un ambiente en que esté todo controlado y adaptado a los hijos como únicos protagonistas, es que me encuentro  con una entrevista a Eva Millet , donde nos plantea el cómo esto influye de manera negativa en cómo los niños logran integrarse y adaptarse a un mundo donde ellos no son el centro, donde se dan cuenta  que no todo lo pueden controlar.



En base a estas paternidades sobreprotectoras, es que nos vamos encontrando con diferentes situaciones donde vemos niñ@s que:



  • No saben aceptar un no.
  • Se les celebra todo, aplaudiendo cada una de sus gracias ( incluso pataletas, mañas o acciones que no respeten al otro)
  • Los hacen crecer con la idea de que son perfectos y mejores que los demás ( tal como pasa con la mamá ideal que juzga al resto)
  • Se les exige ( en este afán de perfección) que aprendan y desarrollen cosas que ni su cuerpo ni su cerebro están preparados
  • No se les permite regular sus emociones, no logran aprender a tolerar la frustración ( ya que siempre hacen todo bien, no pierden, son perfectos), no logran reconocer al otro como un compañero y no como una competencia
  • Son como el Sol, ya que su entorno les mostró que son el centro de todo, y que la vida gira entorno a ellos, costándole pensar en otro como ser de igual valor
  • ¿Qué pasa cuando salen de esta burbuja? ¿Qué pasa cuando les toca compartir y ser parte de un grupo, donde no serán los protagonistas? ¿Qué pasa cuando se encuentran con un No?  ¿Qué pasa cuando se dan cuenta que no son los mejores en todo?




Estos son resultados de la Hipermaternidad/ Hiperpaternidad, criar hijos perfectos, mejores que los demás, que desde la vereda de la constante competitividad y supuesta perfección juzga y crítica a todos los que no son como él. Acá el mensaje es súper relevante, y no sólo a nivel micro o familiar, sino a nivel social, cultural, dejemos de criar a niñ@os que viven en una burbuja, donde no importa nadie más que ellos.

Nosotros, los adultos, somos los responsables de darles cariño, amor, educación y valores, y que todos estos aspectos los guíen y fomenten el  ser ciudadanos y personas solidarias, respetuosas, conscientes y humanas (si, humanas), que sepan que son parte de una sociedad donde hay millones de personas distintas a ellos,  que no todo a su alrededor es competencia, que tienen miles de virtudes, pero que también somos seres con defectos, que los debemos aceptar e intentar  mejorar… que la perfección es una idealización inexistente.

Criemos hijos que se alegren y gocen los triunfos de los otros, niños que no ignoren al que más lo necesita, que lo vean , que se acerquen, y que se conmuevan con la tristeza de los demás. Creemos personas que no abusen del débil ni se burlen del que es diferente… creemos personas que contribuyan a una mejor sociedad, y que sepan reírse de sí mismos.

Los invito a que como padres dejemos nuestras envidias, competitividad, soberbia, insensibilidad, supuesta perfección, afán por juzgar a los otros y  valorar tanto lo material, para nuestra vida de adultos, no para nuestr@s niñ@s… Entre todos podemos crear una sociedad más sana, amable, solidaria y positiva.




 Un abrazo

Consuelo, Psicóloga y mamá de Mariano



*Basado en la presentación de Eva Millet – Hiperpaternidad.
** Este articulo lo escribí para la pagina de perfectamente imperfectas y se publicó el 4 de octubre de 2018

Bienvenid@s tod@s





¡Hola!
Cuando me enteré  que sería mamá, entre una de las tantas cosas que hice, fue empezar a buscar información y páginas donde ir leyendo las tendencias, recomendaciones, instrucciones y todo lo que uno busca para sentirse más segura... y la verdad, no me sirvió de mucho, sino que me angustió tanta presión.


Me encontré con un sin fin de cuestionamientos, tantas órdenes, sugerencias y recomendaciones que en la práctica eran casi imposibles de seguir, modas que sugerían ser las mejores y que juzgaban a los que no las seguían, artefactos que suponían esenciales para el niño y un sin fin de manuales de instrucciones en el cómo ser mamá y criar un hijo de revista ... pero resulta que yo no quería ni ser la mamá perfecta y que siempre estaba al 100% y feliz, ni quería tener un hijo de revista, yo quería ser la mejor versión de mamá que me naciera, una que fuese natural e innata, y criar un hijo feliz y espontáneo, no uno perfecto.


Y en eso, se me ocurre hacer este Blog, me costó meses decidir hacerlo, pero pensé que es importante poder compartir algunas cosas que ya he escrito, y  generar un espacio para compartir las experiencias de cada una, sin juzgar, sin creerse dueños de la verdad ni de la fórmula ideal de ser mamá porque NO EXISTE, esa fórmula es de cada una, con sus fortalezas, características, debilidades y vivencias, y de seguro, es la mejor que uno puede transmitir.


Un abrazo y espero les guste 



¡Bienvenidos todos!



Consuelo ❢