jueves, 22 de noviembre de 2018

Lactancia Materna - algunas consideraciones


El tema de la lactancia está constantemente en boga, muchos juicios de valor asociados a ello, no obstante, esta columna va dirigida a quienes deciden o pueden amamantar, sin juzgar a quien por opción, salud o comodidad, optan por otras formas de alimentar a sus hijos, lo que, de ninguna manera, las hace mejor o peor madres.






La lactancia materna es un beneficio tanto para las madres como para los bebés, ya que previene enfermedades maternas, enfermedades crónicas del bebé, ayuda en el crecimiento, fortalece el desarrollo del sistema nervioso central, previene la obesidad infantil, infecciones respiratorias, diarrea, otitis, etc. Además, entrega protección inmunológica y promueve el apego madre e hijo … y algo que quizás nos interesa más a las mamás, es que como la leche materna contiene calorías, también ayuda a recuperar el peso previo al embarazo en de forma natural.

Como médico, considero interesante destacar que, durante los primeros minutos de cada lactancia, la calidad de la leche no es la misma que en los últimos minutos de esta. La leche durante los primeros minutos es más diluida por lo que principalmente disminuye la sed y aumenta el tránsito intestinal del bebé, y los siguientes minutos, la leche tiene más grasa, por lo que genera saciedad y disminuye el tránsito, siendo así un equilibrio natural en cuanto al requerimiento nutricional y metabólico del niñ@. Debidos a lo anterior, es que radica la importancia de vaciar por completo cada mama durante el proceso de lactancia, lo cual requiere alrededor de 10 a 15 minutos por cada lado.

Conjuntamente, siempre es importante destacar la higiene, ya que existen complicaciones como la mastitis, que podemos prevenir con un frecuente y buen lavado de manos, así como manteniendo la zona de la mama y la boca del bebe limpias. La bacteria que más frecuentemente produce mastitis es el Staphylococcus Aureus, el cual vive predominantemente en los pliegues de nuestro cuerpo (axilas, ingle, etc.), por lo tanto, es importante saber que podemos portar esta bacteria en las manos, contaminando la zona de la mama o la boca del bebe, y con esto aumentar el riesgo de infección. Para prevenirla, es muy importante establecer el lavado de manos no sólo de los padres, sino también de las personas que nos visitan y tocan a nuestros bebes. Teniendo mastitis, es importante seguir con la lactancia ya que no se contraindica, todo lo contrario, ayuda a la buena evolución de esta misma.

Uno de los problemas que dificulta la lactancia en muchas madres, es el regreso al trabajo o el jardín, para esto es importante recordar que se puede extraer la leche de forma manual o con extractor para luego refrigerarla. Es importante buscar un lugar donde se dé una situación de comodidad, en silencio, tranquilidad, en un ambiente limpio  e higiénico, y con una técnica adecuada en que la boca del bebe abarque el pezón y areola por completo, o en otros casos, donde el extractor pueda utilizarse con facilidad.
Respecto al almacenamiento de la leche extraída:
·  En el refrigerador dura 3 días
· En el congelador de refrigerador de 1 puerta dura hasta 14 días y en el congelador de refrigerador de 2 puertas dura hasta 3 meses.

Con esto, en la medida que se pueda, evitamos alimentar a nuestros hijos con relleno, lo cual, si bien es una buena herramienta en algunos casos, es una lactancia en base a leche de vaca, que  naturalmente tiene más proteínas que el requerimiento adecuado, actuando como alergeno, muchas veces generando algunos tipos de alergias. Además, la calidad de la grasa no es la misma, considerando que tiene grasas saturadas, además del exceso de calcio, entre otros componentes. La hiperosmolaridad de esta, junto a otras características, genera que el vaciamiento intestinal del bebé sea más lento. Es por esto, que debemos promover la lactancia materna, evitando acudir al relleno, a menos que sea necesario o que se opte a ello.

Es importante que como sociedad entendamos que la lactancia es un proceso, natural, biológico, de respeto, lleno de beneficios tanto para la madre como para los niños (inclusive económicos y prácticos), y que de ninguna manera, es algo que debiese incomodar al resto, de lo contrario, debiésemos facilitar los espacios para que los niñ@s puedan ser amamantados/ alimentados en la mayor comodidad posible al igual que su madre.


María Ignacia Huerta L. 

Médico Cirujano

lunes, 19 de noviembre de 2018

¿ Es mi hij@ Asperger? Mitos e información de los trastornos del espectro autista


En nuestro rol de madres estamos constantemente sometidas a cuestionamientos y comparaciones respecto al cómo se comportan nuestros hij@s, la mayoría de las veces con comentarios que no hemos pedido, y que en muchas ocasiones apuntan a la crianza y la forma en que esto afecta la personalidad de los niños. La  situación anterior y presión que nos genera,  nos hace preguntarnos  la normalidad y lo común que pueden ser las conductas de los hijos, pudiendo, en ocasiones, ver enfermedades y/o trastornos donde no existen, basadas mayormente en que son diferentes a los niños que vemos o a lo que se suponen son las pautas correctas de como estos debiesen ser.

Cuando nos encontramos con un hijo retraído, introvertido, que disfruta jugando solo o en actividades menos colectivas, con intereses diferentes a sus compañeros o pares, nos nace la interrogante respecto a si esto es común, si es normal que no sea como todos los demás, como los hijos que cuentan otras mamás, y la respuesta es sí, es normal que existan personas más tímidas y con otros intereses, que disfruten individualmente, y esto no significa que estén enfermos. Tendemos a cuestionarnos porque estamos insertos en una sociedad de la patología, de categorizar permanentemente al resto o encasillarlo en alguna enfermedad o trastorno, cuando no necesariamente lo hay, como en este caso es el  Asperger.



¿Qué es el Asperger?

En primer lugar, y muy importante, es señalar que no es una enfermedad, sino es un trastorno que se encuentra dentro del espectro del autismo, el cual se caracteriza principalmente por dificultades y deficiencias en el área de la comunicación e interacción social en distintos tipos de entornos,  denotando incapacidad de expresar de forma efectiva sus emociones y de detectar las normas sociales que rigen en los diferentes contextos.

Muy importante de destacar es que este síndrome no implica deficiencias cognitivas o del lenguaje, y se diagnostica  alrededor de los 4 o 5 años, que es cuando comienza de manera concreta y clara la interacción social, se desarrolla de forma permanente/ crónica en las personas, lo que implica que si bien se vive siempre con el, puede tratarse para que gradualmente vayan integrándose de manera efectiva y sus habilidades sociales evolucionen.

¿Qué características/ señales debo tener en cuenta para saber si mi hijo es Asperger?

Lo más importante de todo, y tal como mencioné antes, no porque tu hijo sea introvertido, tenga intereses diferentes y sea retraído es Asperger,  existen determinados aspectos a los que debemos poner atención, y siempre realizar el diagnóstico de manera profesional. Algunos de estos aspectos son los siguientes:

Su interés puede permanecer por mucho tiempo en una misma actividad o cosa, tendiendo a mostrar cierto grado de fijación por esta. Esto se refleja además a que sus conversaciones buscarán que sean relativas al tema que los motiva, mostrando manejo de este, el que se sustenta en que investigarán y estudiarán del tema desde pequeños, lo que facilitará que tengan un repertorio conceptual más amplio que un niño de su edad, siendo, inclusive, formales en su manera de contar sus ideas.
Presentan dificultad para detectar las señales sociales de interacción, por lo que permanentemente no se adecúan a estas, costándole entender los signos no verbales como el lenguaje corporal, o los tiempos de intervención en una conversación, o bien señales del habla como los cambios de tono o ritmo, así como las bromas o ironías, las que eventualmente tienden a tomarse en serio.
Se ven como niños con falta de empatía, ello porque no muestran sentimientos/ emociones respecto a lo que los otros vivencian. Sin embargo, si son empáticos, si sienten pena, alegría, ansiedad y frustración por lo que experimenta su entorno, reconocen las necesidades de las personas que los rodean, sólo que no lo expresan o lo hacen de forma que no logramos detectar.
La sensibilidad de sus sentidos es más acentuada, por lo que ante estímulos de luces, sonidos, o texturas, pueden mostrar reacciones de forma sobre estimulada.
Su tiempo de desarrollo de habilidades motoras puede ser más lento, ya que si bien logran realizar las tareas que se le piden (dibujar, bailar, andar en bicicleta o realizar algún deporte) esto puede demorarles un poco más.
Demuestran Incomodidad al sentir que rompen sus rutinas, evidenciando necesidad de mantener una organización clara y habitual de su día, buscando mantener la estructura en la mayor parte de su vida.
Finalmente, y debido a que desconocen como hacer que su entorno entienda y detecte efectivamente sus emociones, es que pueden tener pataletas que no tienen sentido para sus cercanos, sin embargo, estas responden a que se sienten sobrepasados respecto a una emoción que no son capaces de explicar o desahogar.
Estos aspectos son los principales para detectar el Asperger, y lo más importante, es que como padres nos demos el tiempo de informarnos, pedir orientación profesional, y no evadir el tema por más difícil que nos parezca, ya que nuestro rol y apoyo es fundamental para que nuestros hijos que posean este síndrome, puedan integrarse de manera más efectiva y positiva en sus colegios, con sus amigos, etc. Entendiendo que sus vidas pueden desarrollarse de manera exitosa en muchos ámbitos, sólo que su forma de interactuar y relacionarse con el otro es diferente, y no por eso, es negativa.

Los niños con Asperger sólo necesitan que entendamos su diferencia en cómo se relacionan, comprendiendo que sus formas, y que es importante que les den apoyo, porque muchas veces no saben como contar lo que viven, que les pregunten cómo están, que los integren, y que como adultos, velemos por su bienestar, entendiendo que este síndrome no siempre se ve, pero no por eso no existe o no duele.

Las invito a no tenerle miedo y no ser indiferentes frente a estos temas, ya que como madres, cuidadores, amigas, tías, o el rol que sea, podemos cambiar el cómo la sociedad integra y fomenta la diversidad en los distintos ámbitos de vida.



Un abrazo
Consuelo  – Psicóloga y Mamá de Mariano




Páginas de interés en el tema

https://www.actualidadenpsicologia.com

http://www.asperger.cl/



* Esta columna la escribí para la pagina perfectamente imperfectas y fue publicada el 18 de mayo** La foto es sólo chochera de una hermosa tarde conversando de la vida con mis sobrinos